Gestión integrada de riesgos
Los esfuerzos de la COSUDE para la reducción de catástrofes se centran sobre todo en zonas de alto riesgo y en regiones en que los mecanismos de superación de catástrofes son insuficientes.
La COSUDE aplica un método integrado de gestión de riesgos y catástrofes, en el que se confiere la misma importancia a los tres mecanismos del ciclo de las catástrofes:
1. Mitigación: Reducir riesgos existentes y evitar nuevos riesgos con medidas constructivas y non-constructivas
2. Respuesta: Reducir el impacto de desastres a través de ayuda de emergencia y rehabilitación
3. Recuperación: Reducir perdidas futuras a través de reconstrucción adaptada

La puesta en práctica de las medidas preventivas y preparatorias para la reducción de peligros, vulnerabilidades y riesgos, incluye:
- Planificación (p. ej., planificación del uso de la tierra, zonificación, normas de construcción)
- Estructuras de protección (p. ej., diques y embalses, proofing, retrofitting)
- Preparación (p. ej., servicios de emergencia, sistemas de alerta precoz)
- Medidas biológicas (p. ej., reforestación, bioingeniería)
Peligros, vulnerabilidad y riesgos
El enfoque de riesgo aplicado por la COSUDE abarca una exhaustiva evaluación de todos los peligros existentes (tanto naturales como tecnológicos) y
la vulnerabilidad a ellos asociada. Los mapas de peligros, los mapas de riesgos y otros instrumentos similares son indispensables para evaluar las condiciones sobre el terreno. La planificación de
medidas de protección requiere definir los objetivos de protección en base a una evaluación económica y socioeconómica de los riesgos.
Toma en cuenta de todos los actores
La reducción de los riesgos de catástrofes concierne a todos los sectores de la sociedad. Su éxito sólo se logrará a través de los esfuerzos
mancomunados de las autoridades nacionales y locales, del sector privado (sobre todo los seguros), de la sociedad civil, de las organizaciones internacionales y del público en general. Es importante
sensibilizar a los afectados por las catástrofes naturales para que ellos mismos asuman la responsabilidad de la reducción de los riesgos. Cabe señalar que el diálogo entre todos los afectados
incrementa la concienciación general sobre los riesgos.
Sostenibilidad
Todas las actividades relacionadas con la reducción de los riesgos de catástrofes se basan en el principio de la sostenibilidad. Las medidas adoptadas deber ser de carácter
económico, respetar el medio ambiente y adaptarse a la sociedad afectada. La reducción de los riesgos es parte integrante de la utilización sostenible de los recursos naturales y del desarrollo
sostenible. Por lo tanto, revisten suma importancia los esfuerzos destinados a concebir proyectos de desarrollo que resistan a las catástrofes.
Solidaridad internacional y coordinación
Los fenómenos naturales se transforman en catástrofes cuando localmente resulta imposible superar sus efectos. Incumbe, pues, a la comunidad
internacional prestar asistencia a los afectados durante la crisis misma, así como en la fase de reconstrucción y de recuperación. La ayuda externa se basa, por una parte, en los conocimientos
locales sobre los peligros y los riesgos y, por otra parte, incorpora los conocimientos internacionales más recientes en materia de reducción de riesgos. Por ello, es esencial compartir los
conocimientos y las experiencias tanto a nivel regional como internacional.
Reducción de los riesgos – una competencia metodológica
Para evaluar los riesgos, son indispensables conocimientos técnicos sobre los procesos peligrosos, su fuerza, su frecuencia y sus
posibles daños. Los procesos socioeconómicos también juegan un papel determinante en la percepción de los riesgos y la evaluación de las medidas destinadas a reducirlos. La reducción de los riesgos
es, pues, un proceso integrado que combina consideraciones no sólo científicas y técnicas sino también sociopolíticas.